Viaje místico...


Vengo de un cielo remoto
y de un tiempo perdido
en que el reloj marcaba cero.
De un universo en negativo,
punto azul entre la nada.
Breve como el infinito,
ardiente como la ausencia.

Incontables laberintos
finalmente me han traído
a este pálido rincón
de conciencia adormecida.
Mientras tanto voy buscando
en mis negras catacumbas,
en mis secos albañales,
la señal que al fin me indique
que ese instante incandescente
en que vuelva a ser un punto
y me lleguen, revelados,
los secretos más profundos,
ya está cerca y va llegando
para hundirme en esa nada
que me haga resurgir.

Algún día volveré
a estas aguas de placenta,
al horizonte que he perdido
y a aquel tiempo tan remoto,
cuando el cielo estaba en cero
y el inútil reloj
aún no existía...

Mariel