Historias contadas...


Un libro dibuja historias maravillosas en nuestra mente y en nuestro corazón...
El escritor va tejiendo con palabras lo que su imaginación va diseñando paso a paso, dejando sus propios sentimientos y vivencias amasados con paciencia y dedicación. Se abstrae de su propia realidad, pero sin abandonar lo que la vida y esa misma realidad le ha ido imprimiendo en el subconciente. Y así nos lleva de paseo por sí mismo, aunque ni siquiera llegue a darse cuenta el propio artista...
Y su vez nosotros entregamos mansamente lo que nuestra vida y realidad nos dibujó en el alma, para así transformarnos en parte de las vidas imaginadas por otro...
Es un juego, un acuerdo mutuo, un baile de complicidades necesarias y deseadas.
Escritor y lector se deshacen de sí mismos para vivir las vidas y las circunstancias de personajes que no existen, pero que son tan reales y concretos como ellos... como nosotros.