Hasta que no exista el nunca...


En este extraño universo, en este espejo perpetuo que nos replica una y otra vez, infinitas veces.
En este universo fascinante en el que todo tiene mínimas variables que se combinan mágicamente, creando todo y transformando todo.
En este universo de fantasía y de apariencias.
En esta turbulenta sucesión de los siglos en una danza majestuosa e ininterrumpida...
Aquí y allá, en cada punto y en cada lejana sinfonía del silencio...

En este holograma de hologramas, en esta interminable sucesión de voces y suspiros, de cantos y lamentos, ellas aún siguen bailando, siguen riendo… 

Y lo harán siempre hasta que ya no exista el nunca. Por toda la eternidad...