De una ida a esta vuelta...


Con el vaivén de un péndulo desbocado
me deslizo por las horas ciertas,
por los minutos inciertos.
Por las calles viscosas,
por mis sueños golosos.
Por la vida, indecisa perpetua.
Como infinito estribillo
de mi canción...

Voy y vuelvo.
Paso y sigo.
Subo y bajo.
Río y lloro...
Entro y salgo.

Me asomo apenas,
me oculto entera...
Como tímida luna,
fugada, escondida.
Que se muestra
y se diluye...

Corro y descorro
senderos de cielo
como nube frágil
volando hacia el norte
con la brisa del sur,
correteando los campos
abrazada de sol.
Que se esconde en tus jardines
en mil noches aromadas.

Que me voy y me voy...

Pero siempre vuelvo...

Mariel