De cargas y de caminos...


Cada día es un último día. Cada momento es un último momento. Es el instante que esperé, que construí durante tanto tiempo, durante tanta vida. Es la oportunidad de dejar al fin de acarrear las cargas del pasado.

El camino ha sido muy largo, demasiado tal vez.
Pero en este mundo lleno de límites y condicionantes, de ataduras concretas o subjetivas. 
Del bien y del mal mimetizados, amontonados, pisoteados, transformados en odios y amores enfermizos...todo termina. 
En este mundo siempre y para todo, hay un final…
Lo vivido siempre irá conmigo pero sin culpas ni remordimientos. 
Desde hoy, desde ahora así será. 
Como fue siempre, aunque jamás antes lo supe...

No hay otra manera de seguir este camino...
No hay otra manera de llegar hasta el final...