fuerte fuerte...


Nunca dejes de cerrar muy fuerte tus ojitos. De vez en cuando, cada tanto.
Cuando lo que veas no te permita sonreír.
Cuando la luz te dañe, cuando las sombras te asusten.
No dejes de cerrarlos bien fuerte alguna vez para soñar despierta, para hablar con las muñecas, para bailar tus pequeñas y dulces melodías. Para pensar en nada pensando en todo. Para imaginar que vuelas tan alto que tus piecitos pueden treparse a los inalcanzables zapatos de tacón de mamá.
Para ver las sonrisas que aún no te han regalado. Para sonreír hoy a quienes sonreirás mañana.
Cierra bien fuertes esos tiernos ojitos para escuchar tus propias palabras y tu corazón y tus pequeños duendes...

Ah! Y cierra los ojitos fuerte fuerte para que no te entre ningún pelito...