El juego que jugamos...


Muchas veces tenemos la sensación de que somos simples piezas en un juego que juega alguien más.
No importa si una pieza más importante o menos, más valiosa o insignificante. Sentirse una pieza casi sin voluntad propia no es agradable, aunque nos lo adornen para que nos quedemos conformes y sigamos en el juego...
Creo que cuando llegamos a ese punto y sentimos que la vida nos está por dar Jaque Mate, la única salida que nos queda para retomar nuestro camino es patear el tablero y jugar nuestro propio juego...