Pasos perdidos...


Abrí la puerta y no ví a nadie.

Como tantas tardes
pensé en volar.

Quería jugar,
pero temí correr...

Hacía frío
de aquel lado de mis sueños
y en mi sol de fantasía
era la noche.

Y tuve miedo...

Se me extravió la mirada.
Se escondió entre otros pasos,
también perdidos.

El reloj se olvidó de mí
y se escapó un otoño...

Mariel