Sin huellas...


Ahora mismo extraño tanto el mar…
Caminar sola y largamente por la playa.
Hundir mis pies en la arena mojada y que las olas borren mis huellas para siempre sin que a nadie le importe.

Y no saber volver, si lo quisiera.
Y no querer volver, si lo supiera…

Y que nadie me busque ni nadie me extrañe y escuchar el furioso lamento de las olas en la noche más oscura.

Y morir de miedo.
Y ahogarme de espanto.
Y huir de todo y de nada. Huir de mí…