Cuando las convocatorias espontáneas dejan de ser espontáneas...


El portal BBC Mundo publicó un artículo titulado "Los nuevos retos de la disidencia digital"  las supuestas bondades de una suerte de curso para el buen cyber revolucionario... Es organizado por un desconocido (y por lo tanto, oscuro) Centro Robert Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos. Crearon un instituto en la ciudad de Florencia, Italia donde reclutan a jóvenes de todo el mundo para instruirlos en "tácticas de activismo digital ".
"Los alumnos serán activistas de todo el mundo, y el objetivo del curso es ofrecer las últimas herramientas para la disidencia en línea." continúa diciendo Sean Coughlan en su artículo.  En otro párrafo, dice: "Los alumnos serán blogueros y activistas becados (Eufemismo por...pagados) por el Centro Robert Kennedy."

Después, bajo el subtítulo "Eludiendo a los censores" da otros datos que pueden parecer hasta lógicos en algún punto, pero también que hacen más oscuro el fin de esta entidad desconocida: "¿Pero qué es lo que necesita saber un disidente digital?", se pregunta... y a continuación da una serie de datos y consejos para que estos "cyber revolucionarios" puedan actuar anonimamente en la red, para que no se pueda detectar su identidad ni su ubicación. Inclusive, uno de esos "tips" es uno donde sugiere que se puede usar un programa derivado de otro creado con fines militares: "Muchos activistas utilizan el proyecto Tor, un programa informático derivado de tecnología militar."

Ya hemos visto lo que pasó y pasa en el llamado "mundo árabe" con las revueltas que aparecieron como por arte de magia y derivaron en derrocamientos de gobiernos, asesinatos y masacres. Todo en nombre de la defensa de los derechos y de la vida de la población civil. No voy a calificar a los gobiernos árabes que se vieron envueltos en estas cosas, pero lo cierto es que toda esa movida suena a "armada" por alguna mano negra. Qué casualidad que es en toda una región donde EEUU e Israel tienen ganas de dominar desde hace muchos años. Y qué casualidad que esta organización o instituto sea financiado por un centro que surgió de la nada y de origen... norteamericano, claro.

Además, supuestamente instruyen a personas de todo el mundo sin siquiera saber qué orientación política ni qué intenciones reales esconden.
Ponen en el nombre de este Centro Robert Kennedy el condimento de "Para la Justicia y los Derechos Humanos" como para que nos quedemos tranquilos porque seguramente se trata de gente con muy buenas intenciones, super héroes tipo Superman o Batman que cuidarán de todos nosotros para que podamos vivir en paz... o para que nos revienten a bombazos para nuestro bien.

Me suena demasiado a una operación de las temibles agencias de inteligencia del tipo de la CIA y o cualquiera de sus homólogas. Pero siendo algo cuya idea y financiación viene del lado del Tío Sam, yo me jugaría todos los porotitos a que se trata de la vieja y nada querida CIA...


Este banner es del sitio de este Centro Robert Kennedy. Según lo que pude entender, estas "personalidades" ayudan a recaudar fondos para aportar a la organización que, según se dice, fue fundada por la familia Kennedy...

Supongamos que no es, como yo deduje antes, una operación oscura de algún organismo más oscuro aún...
Pero me pregunto: ¿Quiénes son ellos para determinar quienes y dónde se violan los Derechos Humanos? ¿Defienden contra todas las violaciones a los DH, o sólo las que ellos consideran válidas según sus puntos de vista o intereses? ¿Cómo instruyen a personas de cualquier lugar del mundo para que organicen revueltas o rebeliones indiscriminadamente?

Una cosa de locos!

Acá, en Argentina, ya empezamos a conocer los oscuros manejos de grupos muy peligrosos y perniciosos que convocaron a mucha gente (la mayoría puede que haya concurrido de "buena fe") a "caceroleos espontáneos", que de espontáneos no tenían absolutamente nada y cuyas intenciones no eran precisamente muy santas. 

Estos extraños Centros y muchas ONGs son de cuidado. No todas son tan transparentes y aunque tengan nombres tan "políticamente correctos", en realidad aspiran a todo lo contrario de lo que declaran...