Para la noche...


Tras la frontera
de la piel y la razón,
sigue vivo lo vivido.

Emigraron las palomas
de tu patio
y la ochava me olvidó.

Fueron las manos del tiempo
que saquearon los recuerdos,
pero queda tu perfume
más acá de la frontera
de la noche y de mi piel.

Mariel