Trapitos al sol...


Cada día saco algunos de mis trapitos al sol, como diría mi abuela…

Pero por más que lo intento mis cajones nunca dejan de estar hasta el tope. Pareciera que mis secretos nunca terminarán de ver el día. Ni siquiera mi propio día…

Pero en realidad no sé si esto es tan malo. Después de todo es una manera de sentir un cierto interés, algo de curiosidad por mí misma…

El tiempo es una hamaca...


Ir y venir…
Subir y subir y subir hacia un futuro…
Y volver…
Subir y subir y subir hacia un pasado…
Y volver…

Hamacarse es como un paseo por la ilusión del tiempo en el que pasado, presente y futuro se muestran como un vaivén sin fin y durante el que de perciben todos los colores, sabores, aromas y sonidos de lo que me rodea, me rodeó o me rodeará en un extremo u otro de ese ida y vuelta. Tal vez llegue un día en que comprenda que en realidad todo sucede en un mismo y único tiempo, simultáneamente…

No basta...


No alcanza una vida para tantos sueños o un solo cuerpo para tanto deseo.
Un único corazón no basta para todo este amor ni tampoco una boca solitaria para tantos besos…
No es suficiente una triste certeza para tantas dudas…

Palabras...


La gente tiene la fantasía de que las palabras duermen dentro de los libros a la espera de que nosotros decidamos prestarles atención. Que están pendientes de nuestra voluntad para poder ver la luz durante los minutos que tardamos en leer una página y pasar a la siguiente. Que las palabras sólo despiertan durante esos breves minutos y luego vuelven a dormir durante días o años…

Lo cierto es que las palabras fluyen libremente por el espacio, por los bosques y los mares, por los pueblos y por la casa toda y sólo se posan sobre el papel cuando abrimos el libro. Se acomodan de tal manera que podamos leer lo que decidimos leer…
Y cuando damos vuelta la página, hasta allí van ellas rápidamente para continuar con la historia…

Si fuéramos lo suficientemente rápidos como para abrir el libro en cualquier parte antes de que las palabras tuvieran tiempo de llegar a la página elegida, encontraríamos que no hay nada. Que la página está totalmente en blanco y entonces sí, de pronto veríamos cómo mágicamente se puebla de sentidos, de ideas, de ilusiones y de historias.
De palabras……

Diez pasos...


Esa noche comprendió que el pasado quedaba demasiado cercano.
Tanto que se tornaba amenazante.
Estar diez pasos delante de la antigua bruma de voces apagadas era para ella la proximidad de la muerte pues le confirmaba que el futuro no existía.
Es que aún con su andar inseguro y lento, el presente y el futuro ya estaban diez pasos por detrás...
Y se veían amenazantes…

Olvido...


El olvido no es una prueba de la existencia del tiempo.
Sólo es la constatación de la fragilidad de los sentimientos…

Sueño equivocado...


Estos no son retazos nostalgiosos de tiempos idos y olvidados.
Son el recuerdo permanente de lo que fuí alguna vez…
Sólo esperan que mi cuerpo despierte de este sueño equivocado y se decida a sacarlos de su letargo para volver a brillar…