Mostrando entradas con la etiqueta Mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujer. Mostrar todas las entradas

La extranjera...


Aquel día en que las lejanías se arremolinaron alrededor de las memorias y las desmemorias de sus pasados, la alegría estereotipada del sol se había escondido tras las micrométricas gotas de una fina garúa, tupida y melancólica. Fue ese día que ella se sintió impulsada a caminar desierta y ajena por las callejuelas empedradas y llorosas del corazón.

El silencio caía pesado y hueco como la llovizna, esquivando el repiqueteo de sus tacones sobre las duras piedras de blandas redondeces.

Se perdió en la atmósfera húmeda de los pasadizos del dolor adherido al cuerpo. Se dejó llevar por el eco de sus propios pasos que rebotaban como si estuvieran encerrados en la caja del cráneo y que se multiplicaban replicados por las altas paredes de sus miedos.
Quiso escapar, ser extranjera de sí misma como un espíritu descarnado y perderse alguna vez, para encontrarse siempre.



Aguas primordiales...


Busqué sin encontrar, porque busqué sin saber buscar. Seguí en la bruma los rastros de mi aliento, en los serpenteantes senderos de los deseos ajenos y en las colinas atestadas de sueños inconclusos.

Perseguí quimeras disfrazadas de utopías y dibujé la vida en las hojas del otoño.

Creí encontrar en las miradas de otros ojos lo que los tuyos y los míos supusieron ya no ver.
Sentí la ausencia, imaginé destinos, pospuse milagros y lloré despedidas que nunca llegaron.

Estuve perdida en el centro de mis noches, vestida de dudas y de mis propios fantasmas, desnuda de estrellas, sin guías del alma. Cuando ahogada en mil miedos desesperaba de mi misma, cuando me hundía en la ignorancia de mis íntimos secretos y de todo lo sagrado que se esconde entre los huesos, mis pies descalzos reconocieron la orilla esquiva que separa la noche de la vida...

Intuí entonces la melodía silenciosa de mis pasos...

Comprendí al fin la sutileza del destello vital que late en mí, reflejo fiel de lo que fui alguna vez, ondulante e inquieta partícula del ser.
Desafiante y dulce, arrogante y tierna, fragmentada y única.
Todo estaba allí, danzando para mi. Cada paso pequeño y débil se expandía suavemente hacia la lejanía de mis brumas, para que al fin no fuera tanta la lejanía ni fueran brumas nunca más...

Los misterios profundos del alma se mueven en frágiles círculos, silenciosos y cautos.
Son mis propios secretos que se ocultan entre las mudas piedras del lecho y allí quedan, parpadeantes y oscuros hasta que una luna cómplice les presta al fin un ínfimo murmullo de luz y de sombra.
Adivino sus contornos, su silueta y su espesura. Imagino antiguos horizontes y los siglos de palabras nunca dichas que guardaron para mí; el temor de no saber y ese instinto caprichoso que me incita a desear, a aceptar y a recibir

Aguas primordiales. Aguas eternas que lo contienen todo y que todo lo dan; la vida latente y las almas dormidas. Aguas sagradas de las que un día he de beber para darle un cuerpo nuevo al espíritu que hay en mí.

Misterios y secretos que no he pedido y sin embargo se me han dado.
Privilegios del destino, maravillas del amor...

Desencuentros...


Un día busqué dentro de mí y no me encontré…

Quería verme de verdad, conocerme de una buena vez. Entender lo que era (soy) y para qué estaba (estoy) aquí. Sin embargo yo ya no estaba…

Temí lo peor. Creí descubrir que siempre había sido una mentira. Una ilusión de alguien más. Un alguien que tal vez estaba inventando una historia o buscando en su interior una mujer de quien enamorarse. Una imagen mental que se adaptara perfectamente a sus deseos y necesidades. Una sustituta de su amor frustrado, tedioso y rutinario. En fin, una simple muñeca de humo que podía hacer desaparecer a voluntad y volverla a revivir cuando le apeteciera…

Pero… ¿por qué un simple producto de la imaginación de otro podría querer encontrarse a sí misma? ¿Cómo una invención caprichosa de un desconocido podría querer conocerse? ¿Conocer qué, si no había nada que conocer fuera de lo que una imaginación ajena quisiera o dispusiera?

Nunca llegué a contestarme esas preguntas pues en ese momento, de distintos parajes que ni yo sé dónde quedan, comencé a llegar a mí. Retornaba después de haber salido de mí misma quién sabe hacia qué rumbos ni con qué motivos. Tal vez en busca de aquellas respuestas que ahora sé que jamás podré encontrar…

En viaje...


Dejo partículas de mí a medida que avanzo. 
Me queda la esperanza de que le sirvan de apoyo o de alimento para el corazón de alguien que pudiera necesitarlas y yo, yo estaré más liviana a cada paso para continuar este viaje de ida…


Mamá...


Me recuerda mis días de la infancia junto a mamá, compartiendo esas pequeñas y deliciosas cosas. Aprendiendo sus artes con entusiasmo y con tanto amor...
Aprendiendo a crecer...
Aprendiendo a ser...

Aprendiendo siempre de su mano...

FLORES FLORES FLORES!

Cuando comenzaron a aparecer este tipo de florales en la moda femenina, mucho no me gustaban. Me parecían demasiado recargadas.
Sin embargo, poco a poco me fueron ganando y ahora puedo decir sin dudas que me encantan!
Para cambiar un poquito la temática del blog, quiero compartir estos modelitos que me gustan mucho, mucho...
Espero que los disfruten!

(Dar clic en cada imágen para verlas en su tamaño original)

No basta...


No alcanza una vida para tantos sueños o un solo cuerpo para tanto deseo.
Un único corazón no basta para todo este amor ni tampoco una boca solitaria para tantos besos…
No es suficiente una triste certeza para tantas dudas…

Mon corset...


Ya sé que es incómodo, opresivo y a veces casi una tortura, pero me hubiera encantado vivir en la época en que se usaban los corsets y esos vestidos amplios, llenos de volados y romanticismo…

¿Fantasías de la infancia? No solamente. 
Son las mil y una fantasías románticas que poblaron y seguirán habitando mi cabeza por siempre. 
No lo puedo evitar. No lo quiero evitar...

Y por qué no pensar que pude ser alguna vez una mujer de aquellos tiempos.
Es más, estoy segura de que lo fuí. Así como estoy tan segura de que hoy mismo lo soy...

Glamour irresistible...

No soy de las que mueren por ver un desfile de modas, ni en vivo ni por la tele, pero no puedo negar que me encantan muchos de los vestidos de la llamada "Alta Costura"... A sabiendas de que son artículos de lujo, eso no me impide apreciar y admirar su belleza. Casi como si de obras de arte se tratara...

Mi costadito frívolo. Por qué no?

Hacía ya unos cuantos días que tenía ganas de publicar algunas de estas cositas, que debo admitir que son una de mis debilidades.
Habrá quién tal vez se sienta decepcionado/a porque la "imagen" del blog es otra, pero no puedo negar (ni quiero) que esta también es una de mis facetas: mi gusto por la ropa...
Esto también soy yo...

Estos son algunos ejemplos de lo que me gusta, me llama la atención o lo que me gustaría tener en cuestión de moda...
Así que, quien quiera ver que vea...
Quien quiera disfrutar que disfrute...

Pasen y vean!


"estoy bien"


♪ ♫ ♪ ♫ ♪

(...)
¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves?
Cuando la mentira es la verdad.
(...)

 ♪ ♫ ♪ ♫ ♪

Ante mí...


Y allí quedé yo, estancada en el fondo del espejo…

Me pude ver por un instante tal cual soy, pero fueron sólo algunos breves segundos y en aquella noche de agosto, de enero o de un otoño por venir, cumplí mi ciclo: Nací de este lado y morí del otro…

Mujer...


Una bella mujer aunque se aleje, nunca se va. Queda grabada para siempre en los ojos de tu piel y no habrá hechizo ni tiempo ni distancia que la deshaga, la borre o la marchite. Quedará prendida en tu memoria como un sutil abrojo del deseo.