Interioridades...



Mi mundo es lejano, leve y brumoso como un paraje interior.
Una burbuja de pequeños silencios que a veces me sofoca y otras veces me libera.
Algunos días luce como un bosque atestado de vida silvestre; algunas noches como desierto saturado de melodías melancólicas y de palabras yertas.

Mi mundo es un extraño carrousel que nace y muere con cada giro de luces y de sombras.
Por momentos puede ser una tempestad de crueles pesadillas, hasta que un rayo de extraña y breve lucidez lo transforma en diminutos sueños esparcidos por aquí y por allá; cercanos o lejanos; separados o mezclados. Confundidos, habitados por ilusiones diezmadas y esplendorosas utopías...

Este mundo mío es un pequeño jardín de invierno; a veces florido, a veces vencido...


El juego del péndulo...


Cuelga mi piel del cielorraso del olvido.
Pende el alma de un cable oxidado.
La vida misma se desvanece lentamente, amarrada a la única aguja de un reloj malherido...

Y así juego el juego del péndulo perverso que se aleja de la vida y que acaricia la muerte.
Llega el oscuro y ya nada tiene sentido, ni siquiera la noche. La almohada es un campo de batalla y mi cuerpo se retuerce por el dolor de mil aguijones ponzoñosos que traspasan las víseras entre el pecho y la espalda.

Hasta que al fin atraviesa la ventana la velada luz de una mañana nacida noche...




Escapando de mí misma...




Cuando duelen los pasados perdidos y los recuerdos olvidados hieren.
Cuando todo es una mezcla viscosa de sentimientos confusos, me retiro en silencio a aquellos rincones que aún guardan algunas tibias hebras de los soles compartidos.

Cuando las lágrimas caen
de una en una,
de pena en pena,
y del río al mar...

Cuando crece la noche
de pared a pared,
de arriba hacia abajo,
y de afuera hasta el alma.

Cuando aquieto la mente,
cuando olvido mi cuerpo
y cuando recuerdo por fin
caricias, ternuras y besos,
exhalo brumas y sombras
en un tibio suspiro de amor.

Armonías...


"Todo es dual, todo tiene su par de opuestos. 
Los semejantes y desemejantes son los mismos; 
los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; 
los extremos se tocan; 
todas las verdades son semiverdades;
todas las paradojas pueden reconciliarse."

Hermes Trimegisto

Desde la altura de tus palabras se ahondan mis silencios; desde tus afueras abordas mis adentros; desde la ilusión de tus futuros atemperas mis nostalgias y todos mis pasados.

Así vamos, vagando con las certezas de nuestras incertezas por tus senderos de luz hasta mis cósmicas negruras; cambiando verdades gastadas por fantasías relucientes y la falsa vanidad a este lado del espejo por el sincero y ondulante reflejo de las almas...


El pasado perpetuo (o el tiempo esférico)


 "Lo que fue, será. Lo que ha de ser, ya ha sido.
Y todo ocurre como si la lluvia que cae del cielo
lo hiciese en respuesta a la plegaria del jardín sediento"

Zohar

El futuro es un relámpago que nace y muere casi al instante. El  trueno llega al mismo tiempo, pero se vuelve un eco del pasado que sucede al rayo y su voz grave y quejosa se extiende y se alarga más allá de la muerte del rayo. Es un eco que recuerda el pasado, aunque se vuelve presente y futuro en el mismo instante.

Alguna lejana similitud hay con la percepción del tiempo que solemos tener. Nuestro presente es el resultado del pasado y somos más pasado que presente y futuro (que inevitablemente se encoje) El futuro se alimenta de ambos, de presente y de pasado, hasta que muere siendo pasado. Un pasado que, por otra parte, inevitablemente siempre vuelve, como un eco de nosotros mismos, de nuestras vivencias, experiencias y circunstancias presentes y futuras.
Es que realmente el tiempo es tan sólo una ilusión donde pasado, presente y futuro son uno y nada más que uno. Estamos constantemente en el umbral entre uno y otro. Un umbral que podemos llamar presente, pero que no podemos definir, ni ver ni apreciar porque se esfuma antes siquiera de llegar a pensarlo...

En última instancia, creo que el tiempo es circular. O mejor que eso aún: el tiempo es esférico...
Como si camináramos en línea recta sobre la Tierra hasta completar una vuelta entera. Creeríamos ir en línea recta y siempre hacia adelante. Sin embargo haríamos un recorrido curvo girando siempre sobre el mismo centro y terminaríamos llegando al punto de partida...

Una esfera en la que el pasado no tiene fin y el futuro sí y el presente se puede ubicar en cualquier punto de la esfera porque dentro de la ilusión que es el tiempo, el presente es directamente una quimera...

Cuando sea ausencia...


Cuando ya no esté,
cuando me haya ido,
cuando sea sólo ausencia
recuérdame en tus sueños
y en mis deseos…

Besa mis fantasías
cada mañana
y con cada luna…

Cuando ya no esté,
cuando me haya ido,
cuando sea sólo ausencia
recuerda mis colores
y mi voz
diciéndote al oído
que una vez te quise…

tanto.

Por dentro...


Se esfumaron los sonidos de todas las voces y así, a esta hora, la mía ya parece sin sentido.
Creo que mi alma se fugó esta noche o tal vez se haya ahogado en la viscosa marea de las penas.

Camino por la breve y delgada tangente de este universo imperturbable. Hace frío aquí abajo y como puede, el corazón resiste la escarchada sangre poblada de ausencias.

Salitre que lastima, brumas, fantasmas y la luna que, ya sin luciérnagas, se fue de mí.

Y el miedo que me acecha en cada rincón...