Palabras al viento...
En su incorpórea suavidad me acarician infinitas palabras nacidas en la lejanía de los tiempos y en los horizontes hoy ausentes. Historias de amores y de odios; de soledades y nostalgias.
Te ruego que no olvides dibujar aquellas risas en mis labios ni de dar calidez a estas lágrimas prestadas...
Te ruego que no olvides dibujar aquellas risas en mis labios ni de dar calidez a estas lágrimas prestadas...
Eres como el amor...
Te acercas a mis pies,
manso y juguetón
y te alejas así,
como sin querer.
Levantas la voz
desde lo lejos
o murmuras tan tierno
junto a mis pies.
Eres como el amor
que hoy me busca
y huye mañana,
que se renueva
y que bulle,
turbulento y pasional…
Rayuela...
Quisiera volver al sendero de tiza, a sus tiernos cuadritos de la tierra hasta el cielo.
Quisiera el eucaliptus aromando mis juegos.
El campanario lejano cantando solito.
El perfume a pasto cortado.
Las mariposas en verano.
Quisiera mis muñecas y los mágicos crayones...
La mano de papá camino a la escuela y las de mamá arropando mis sueños...
Necesitaría a Marita invitándome a jugar.
A la abuela María batiendo una yema...
Necesitaría trepar a la morera o robar una ciruela del ciruelo de al lado...
Necesitaría el silencio de mi barrio dormido.
Quisiera recuperar mi vieja goma de borrar para esfumar el hoy de esta hoja del cuaderno y una tiza blanca para dibujarme otra rayuela en el corazón...
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